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Paranoia

paranoia diagnóstico

“No es seguro que el enemigo exista realmente. (…) Lo que es indispensable para la guerra, la causa de la guerra no es el enemigo, sino la imaginación.” J. Hillman

Gran parte de los casos que llegan a nuestro Centro de Terapia Breve Estratégica de Barcelona sufren de paranoia. Son aquellas personas que sobre la base de un grano de arena han construido una pirámide. Por ejemplo, si una persona se siente mal porque ha recibido un rechazo de alguien o por cualquier otra causa, no es necesariamente un trastorno. La patología más bien aparece cuando la solución ha sido excesiva, es decir, si presenta una conducta defensiva que le lleva a esa construcción de la pirámide, a la construcción de la paranoia.

Tiempo atrás los franceses definían la paranoia como la lucida locura.

Y es que esta patología se engloba contemporáneamente a dos sistemas de pensamiento: el de la razón y el del delirio. Por eso requieren de psicoterapeutas muy capaces para poder identificar su funcionamiento.

Las personas paranoicas suelen expresar una idea o discurso congruente, razonable y con lógica (de que se sienten amenazados, traicionados, engañados, alguien les quiere hacer daño, etc). Un pensamiento o idea que les crea sufrimiento y ante el que se defienden o atacan.

Suelen ser personas desconfiadas y suspicaces. Muchas de ellas dicen que tienen una intuición muy desarrollada para justificar su tendencia a pensar mal de su entorno y que su entorno no les dé la razón a sus creencias.

Si les preguntásemos a terceras personas del entorno del paciente nos dirían que esa idea o pensamiento no es real, es imaginario.

¿Cómo saber si se sufre de paranoia?

La persona que sufre de paranoia tiene una creencia o convicción que las cosas irán mal. Para hablar de paranoia hemos de observar que la persona reacciona ante una mínima agresión o sobre algún hecho particular que ellos consideren, de forma defensiva. Observamos entonces que estos pacientes:

  1. Se defienden de forma anticipada.
  2. Se defienden exageradamente. Ante una mínima agresión o señal que pueden sentir y la magnifican.
  3. Se defienden contra cualquier cosa que ellos consideran que deben defenderse. Serían personas que hacen como don Quijote que lucha contra gigantes que se imagina porque en realidad son molinos de viento. Se defiende como don quijote, y combate contra cualquier cosa exageradamente.

En el trato distintivo para hablar de paranoia, es necesario que observemos estas soluciones intentadas de defensa. Es decir, observamos que presentan dos soluciones intentadas: 1) el sujeto que se defiende evitando y 2) el que se defiende agrediendo.

El paciente paranoico realiza una defensa activa a través de:

  • Descargar violencia en el exterior.
  • Descargar su violencia contra ellos mismos, en definitiva un comportamiento autodestructivo, que les lleva a hacerse daño.

Son pacientes que suelen venir a nuestra consulta de psicología en Barcelona presentando normalmente un cuadro depresivo o ansioso, o por un cuadro de paranoia agresiva.

Los 3 tipos de paranoia

Observamos tres variantes de este trastorno que precisaran de una tratamiento diferente cada una de ellas:

  1. Los otros me critican / la tienen conmigo / se ríen de mi / me quieren hacer daño, etc. Esta forma de pensamiento antes iba definida como paranoia con manía de persecución.
  2. Ha ocurrido una cosa que no debía haber pasado: esta variante se diferencia de la primera por que el enemigo es la propia naturaleza o una entidad superior como un Dios, destino, suerte, etc.
  3. Las personas que deliran.

 

Tipos de delirios paranoicos:

El sujeto que padece un delirio paranoico se defiende de una realidad inventada pero que produce efectos concretos en el entorno. Suelen presentar por al menos 1 mes delirios no extraños, es decir, que implican situaciones que ocurren en la vida real, como ser seguido, envenenado, infectado, amado a distancia o engañado por el cónyuge o amante, o tener una enfermedad. Pueden presentar alucinaciones táctiles u olfatorias si están relacionadas con el tema delirante. La actividad psicosocial no está deteriorada y la alteración no es producida por efectos fisiológicos.

Tratamiento efectivo para la paranoia

Primero de todo resaltar que cualquier terapia fracasará si el psicólogo desde el inicio intenta convencer al paciente que lo que piensa no es cierto o no existe. Porque la primera maniobra que debemos de hacer es tratar de ver su punto de vista y conseguir comprender aquello que nos cuenta como algo razonable. Sin prejuicios y mostrando absoluta aceptación.

En la primera fase como psicólogos hay que evitar contradecirle. Se deben de acoger de forma cálida y sintonizar con ellos, es decir, no descalificar su percepción. Adoptar una postura relacional one-up, y más si es un paciente violento. En este aspecto parece fácil. Pero después para ser un buen psicólogo competente en solucionar este problema se precisa ser un maestro de la comunicación y de la relación. Se precisa saber bailar perfectamente entre la comunicación paradójica y contradictoria. Donde se usan reestructuraciones muy directas y fuertes y se dicen las cosas con una firme determinación. Lo complicado y que precisa de gran maestría es que el psicólogo debe de saber alternar la comunicación, por un lado no contradecirle pero cuando hagamos una reestructuración o cuando hagamos prescripción tenemos que ser secos y directos. Por lo tanto tendremos una comunicación paradójica alternando los dos aspectos: no contradecirles pero si les decimos algo seremos secos y directos.

4 Reglas de comunicación con un paciente paranoico:

Los terapeutas breves estratégicos nos concentramos en elegir una buena estrategia comunicativa y relacional para que la persona pueda adherirse al tratamiento. Desde nuestra experiencia hemos establecido cuatro reglas fundamentales para asegurarnos el éxito:

  1. Primera Regla: no contradecir su verdad aunque sea muy distorsionada.
  2. Segunda Regla: alinearse, aceptando su narración como verdadera y usando su lenguaje.
  3. Tercera Regla: empezar a añadir y amplificar lo que el paciente dice, es decir siguiendo su lógica.
  4. Cuarta Regla: inventar y construir otra realidad a medida, siguiendo la lógica no ordinaria del paciente, con el objetivo de hacerle dudar de lo que se ha creído como totalmente cierto.
tratamiento psicológico para la paranoia

Técnicas para solucionar la paranoia

Como psicólogos debemos de actuar haciendo que externalicen su paranoia o delirio a través de la escritura. La terapia de la escritura presenta unos resultados muy efectivos para estos casos.

La terapia de la escritura puede ir bien tanto para un cuadro paranoico como delirante. Pero el protocolo de tratamiento psicológico para la paranoia y delirio paranoico es distinto. Con la persona que delira usamos la técnica del contradelirio.

También hay que trabajar con ellos para lograr un cambio de conducta en su entorno dirigiéndoles a que busquen el consenso a su alrededor y que se entrenen para ser capaces de acercarse a los demás. Porque ellos, como tienen actitudes defensivas su primera impresión que pueden producir rechazo a los demás. Un rechazo que ellos temen y del que se defienden. Se da la profecía que se autocumple. Más miedo tienen a que les hagan daño que les critiquen y más lo provocan con su comportamiento.

Les pautamos diferentes prescripciones terapéuticas con la finalidad de ser amables y serviciales con las personas de su entorno. Solamente si logramos cambiar su conducta conseguiremos cambiar la percepción paranoica. Si por el contrario, nos centramos en hacerles cambiar todos los pensamientos negativos que les persiguen o sus sensaciones, a buen seguro fracasaremos.

Mejorar el tratamiento farmacológico o psicológico

Los pacientes paranoicos son de los más difíciles porque no van a reconocer que tienen un problema. De hecho, son los pacientes que más han denunciado a psicólogos y psiquiatras cuando los profesionales han declarado la etiqueta diagnóstica a ellos o a sus familiares. El ataque y la guerra es una constante en ellos aunque el enemigo puede ir cambiando.

Solamente accederán a venir a consulta o por otro problema, o porqué presentan un cuadro ansioso o depresivo importante, o después de una crisis agresiva donde tanto ellos como familiares han sufrido los efectos.

En mi experiencia, lo más efectivo es empezar con psicoterapia breve estratégica y cuándo ya hemos avanzado y su creencia desconfiada ha empezado a romperse y a transformarse en una duda. Es cuando le explicamos que iríamos más rápido con la ayuda farmacológica y le acompañamos a que introduzca su psiquiatra de cabecera en su vida.

Bajo mi punto de vista es mejor iniciar con psicoterapia antes que con psiquiatría por muchas razones. Una de ellas es que creen que ellos no tienen ningún problema sino que el problema son los demás, así que si desde el principio les damos medicación tenemos muchas probabilidades que no se la tomen ya que para ellos somos del bando de los malos, los contrarios. Por otro lado, una psicoterapia con un psicólogo inexperto o incapaz, o que se centre sólo en decirle que sus pensamientos no son correctos o imaginarios, provocará que el paciente huya de su consulta. Reitero que estas personas necesitan psicoterapeutas muy capaces.

¿Cómo conseguir que vaya a consulta de psicología mi familiar?

Ellos se suelen considerar las víctimas de la situación problema y tienen muy claro el o los culpable/s. Por eso, es muy difícil llevar a consulta a un paciente paranoico. Debemos de aprovechar llevarlos después de padecer brote o un ataque de violencia o agresividad, o cuando esté padeciendo cuadros de ansiedad o depresión.

Cuando se decidan a venir, los familiares deben intentar acompañarle y hablar con el profesional para explicarle percepción de la realidad problemática y darles estrategias para gestionar al paciente.

Una de las estrategias que recomendamos a familiares que necesitan llevar a su pariente a la consulta de psicología es que se inventen un motivo de problema de ellos y que precisa que le acompañen. Por ejemplo, si en la familia observan que el padre está paranoico su mujer puede decirle que necesita que le acompañe a consulta porque se siente con síntomas depresivos y que necesita su ayuda para ayudarse a estar mejor. Les ayudamos a construir un enemigo en común para vencer y aliarse. Y las primeras sesiones realizaremos terapia indirecta. De esta forma, irá cogiendo confianza con nosotros hasta que podamos intervenir directamente con el problema paranoico que presenta. Hemos de saber ir despacio para poder ir rápido.

Júlia Pascual. Psicólogo en Barcelona. Psicoterapeuta oficial del Centro de Terapia Breve Estratégica de Giorgio Nardone.