Los 8 tipos de anorexia desde la Terapia Breve Estratégica

8 tipos de anorexia
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“La patología anoréxica solo se observa para los que pueden rechazar la comida. Es un trastorno del lujo y de la abundancia, inaccesible para los que mueren de hambre”. G.Nardone

Pocos saben que la anorexia es la segunda causa de muerte de adolescentes detrás sólo de los accidentes por carretera. Jóvenes obsesionadas por estar delgadas que batallan continuamente, mediante sus pensamientos y acciones, contra su principal enemigo: la comida. Chicas y mujeres mayoritariamente (aunque también pueden padecerlo hombres) que hacen la atribución delgadez = belleza; gordas = feas. Mientras persisten en su lucha incansable por alcanzar la belleza su percepción se altera. Entonces caen en su trampa psicológica donde: cuanto más delgadas logran estar, contradictoriamente más gordas se ven.

 

¿Qué es la anorexia? ¿Cómo se construye?

 

Es un trastorno que puede iniciarse por un miedo a engordar que provoca empezar a restringir la comida. Lo consiguen. Se ven mejor y se contentan con ser capaces de conseguir el control alimentario deseado. Luego no paran de mejorar el control de la restricción alimentaria que cada vez les da más placer. Cuando se instala la patología podríamos decir que presentan un exceso de control de no ingerir más calorías. Lo tienen tan bien logrado que no pueden dejar de hacerlo y acaban percibiéndose con unas lentes deformadas por las cuáles se ven cada vez más gordas. Esto les genera gran malestar con cuadros de ansiedaddepresión. Se construyen su prisión alimentaria.

 

¿Tipos de anorexia?

Las características y sintomatología que de forma más habitual se asocian al trastorno son las siguientes:

 

  1. La anorexia pura: es cuando lo ideal es conseguir un cuerpo como una sílfide. Así pues son personas que rechazan el ejercicio físico porque el hecho de que conseguir musculatura les da terror. Es cuando se presenta una restricción alimentaria tanto por la cantidad como por la calidad de la comida. Están obsesionadas con la delgadez asociada a una fobia de estar gordas. El valor de sí mismas está condicionado a lo que dice la báscula. Algunas se ven toda ellas gordas, otras solo unas partes del cuerpo como el abdomen, los muslos, las cartucheras, etc. En la mayoría de casos tienen mucha vergüenza con su propio cuerpo y por este motivo suelen ir con prendas anchas, suelen evitar mirarse al espejo, ir al mar o la piscina, etc. Padecen un aislamiento social para evitar el riesgo a situaciones cotidianas que les pueda hacer perder el control alimentario.

 

  1. Con Actividad física: son personas que nunca están quietas y que aprovechan cualquier ocasión para moverse y quemar calorías. Es una tipología caracterizada por la compulsión al movimiento para bajar calorías junto con comer lo menos posible. En su intento de solución para evitar el riesgo de aumentar de peso si comen o para continuar perdiéndolo llevando al mismo tiempo un excesivo régimen alimenticio, suelen ser pacientes que aceptan sin demasiada dificultad el incremento de comida pero no la reducción de la actividad física. Están todo el día luchando constantemente por no engordar consumiendo calorías con el movimiento.

 

  1. Con Atracones: son las que no consiguen mantener la restricción alimentaria y acaban cayendo en la tentación de comer. A menudo terminan pecando dándose placer con su comida prohibida. Entonces intentan controlar de nuevo su comida prohibida que les hace pecar pero luego caen en la trampa de alternar tiempos de restricción alimentaria con atracones y ese descontrol les lleva a hacer una mejor abstinencia alimenticia, un excesivo control alimentario que luego les conduce a un nueva pérdida de control. Estos sujetos pueden llegar a comer tanto que podrían estar durante muchas horas sin comer nada, como una serpiente cuando ingiere a su grande presa. 

 

  1. Con Vomiting: es la variante más frecuente, una evolución de la patología que si no se frena puede llegar a ser uno de los trastornos más invalidantes y peligrosos, para el paciente. El problema suele iniciar con la idea “razonable” de querer compensar el haber comido más de lo necesario, vomitando. Un “remedio” rápido y eficaz para quien ha comido de forma excesiva o para quién haya trasgredido su rígida dieta. Si la persona durante bastante tiempo usa el vomitar para no engordar o seguir adelgazando, este hábito puede transformarse en una compulsión irrefrenable tan placentera de la que es muy difícil salir. Francis Bacon ya decía que “es sutil el umbral entre el disgusto y el placer”.

 

  1. Con Autolesiones: pocos saben que más del 70% de los casos de comportamientos auto-lesivos sin intención suicida van asociados con trastornos alimentarios anoréxicos. Pacientes que se cortan, se rascan hasta hacerse sangre, se queman con cigarros, se golpean, se pellizcan hasta sangrar o arrancarse la piel, etc. Es otra variante del problema que hemos estudiado que se asocia normalmente más con el vomiting. La intención de hacer este acto es mayoritariamente para sedarse, calmar un malestar emocional (tensión, aburrimiento, dolor, tristeza…) o bien para la búsqueda de un sutil placer perverso. Todos sabemos que los actos masoquistas si se repiten en un tiempo determinado pueden convertirse extrañamente en formas de placer.

 

  1. Con Purgación: nos referimos aquellas que usan laxantes, enemas y cualquier producto diurético para la evacuación intestinal. Observamos que a pesar de haber disminuido mucho el uso de laxantes, suponemos porque se conocen sus efectos negativos colaterales, han aumentado los enemas a base de agua o sustancias como la camomila o parecidos, comer comidas orientales o exóticas, etc. No tiene ninguna evidencia científica que eso ayude a adelgazar. Se genera más una dependencia psicológica que física. Muy frecuentemente las consecuencias de este comportamiento se infravaloran y no se tienen demasiado en cuenta, no solamente por los familiares sino también por otros especialistas que sugieren remedios parecidos o no se esfuerzan a que se dejen de usar. En nuestra experiencia es de máxima importancia que, en estos casos, cesen los tipos de purgación porque no son accesorios al trastorno alimentario sino que son potentes factores autónomos de mantenimiento y agravamiento de la patología misma.

 

  1. Con Abuso de sustancias: muchos pacientes usan la cocaína o anfetaminas y cualquiera de sus derivados como solución disfuncional para no sentir hambre ni cansancio y así poder estar días sin comer. A menudo encontramos casos que cuando la chica cree que ha engordado consume drogas para poder perder rápidamente y fácilmente los quilos que piensa que le sobran. Realmente es una solución intentada muy disfuncional porque encima de no solucionar el trastorno alimentario que padecen, se construye paralelamente una dependencia a sustancias que acaba complicando el cuadro.

 

  1. Con Poli sintomática o con trastorno borderline de personalidad: detectaremos esta modalidad a esos pacientes que han presentado los diversos comportamientos patológicos relacionados con la comida, alternándolos en el transcurso del tiempo. Como si fuera una especie de experimentación en la búsqueda mejor para no engordar o para adelgazar. Aunque pueden ser chicas jóvenes vemos que ya tienen una larga historia con la patología. Y observamos que más allá de las conductas alimentarias disfuncionales presentan elevada inestabilidad afectiva de su propia imagen y de las relaciones interpersonales, dificultad de controlar la rabia y los impulsos, sentimientos crónicos de aburrimiento y vacío, y dificultad a marcarse y mantener los objetivos. En estos casos debemos de centrar el tratamiento a la expresión dominante del trastorno. Y aunque presenten diversos trastornos como por ejemplo vomiting con autolesiones y trastorno límite de personalidad, primero solucionaremos el problema alimentario junto con las autolesiones. Puesto que solucionando definitivamente éste los pacientes pueden no presentar más ninguna característica de borderlines.

 

¿Cómo es el tratamiento para la anorexia?

 

Desde la Terapia Breve Estratégica diferenciamos dos tipos de intervenciones terapéuticas: uno para la anorexia juvenil y el otro para anorexia adulta. Para las adolescentes es fundamental implicar a los padres a través de una terapia familiar. Hemos demostrado y confirmado que se curan mejor interviniendo en el contexto familiar e intentado interrumpir en breve tiempo la sintomatología para después restablecer las diferentes dinámicas que la han precedido. En cambio para las adultas es más efectivo la psicoterapia individual porque el peso de las dinámicas familiares disminuye y es el propio sujeto el que acaba siendo el “artífice del problema del que luego es víctima”.

Para cada una de las 8 variantes definidas previamente el psicólogo Giorgio Nardone ha ideado un protocolo de intervención específico que tienen unas líneas de base totalmente diferenciadas al tratamiento clínico tradicional.

 

Bibliografia:

Giorgio Nardone, Elisa Valteroni. (2017) L’anoressia giovanile. Ponte alle Grazie. Milano.

Nardone, A. Salvini. Dizionario internazionale di psicoterapia. Garzanti. Milano

 

Júlia Pascual Guiteras. Psicóloga y psicoterapeuta oficial del Centro de Terapia Breve Estratégica dirigido por Giorgio Nardone.

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