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Trastornos alimenticios

Las personas debemos comer para sobrevivir, pero en nuestra sociedad, que abundan los alimentos y no pasamos hambre , es donde hemos instalado los problemas en relación con la comida y los trastornos alimenticios.

Los pacientes que sufren trastornos alimentarios invalidantes son los pacientes más resistentes al cambio que existen; pero como decía D. Jackson “No existen pacientes imposibles sino terapeutas incapaces”. En nuestro centro, gracias a la metodología de la Terapia Breve Estratégica evolucionada de Giorgio Nardone, conseguimos resolver éstas patologías de forma muy eficaz y sin recaídas a largo plazo. Somos la verdadera alternativa a todos los otros centros, tanto los ambulatorios, centros de día o residencias, donde suelen realizar tratamientos de tipo cognitivo-conductual.

trastornos alimenticios

¿Por qué somos la alternativa de los centros especializados en trastornos alimentarios?

Hemos estudiado las dinámicas que nos explican cómo los pacientes de otros centros no acaban resolviendo el problema. Estudiando estas dinámicas hemos podido comprender los límites de estos tipos de intervención. Hecho que nos ha permitido construir nuevas estrategias de tratamiento psicológico totalmente diferentes para resolver problemas relacionados con la alimentación.

Por ejemplo, en el caso de las pacientes que comen y vomitan se les suele recomendar a los padres que cierren la cocina, los armarios de comida, etc. Parece que éstos profesionales siguen sin comprender que éstas pacientes cuánto más se les controlan la comida, más ganas tienen de descontrolarse devorando todo lo que puedan alcanzar; y que todo lo prohibido se vuelve más placentero. Aún no han comprendido que el problema del vomiting (bulimia nerviosa) se mantiene por la emoción del placer y no por el miedo a engordar.

Otro ejemplo que observamos contraindicada es internar a estos pacientes con otros con semejantes problemáticas y realizar terapias de grupos. Uniendo pacientes provocamos que se copien trucos para mantener el problema, es decir, para no comer o guardar mejor la comida o vomitar. En estas situaciones parece que tampoco estos profesionales tienen presente que las obsesiones con el cuerpo son como virus, cuanto más se hablan más crecen. Eso provoca que los testimonios de nuestros pacientes que antes han estado en estos centros dicen: “yo no tenía manía con mis piernas ni mis brazos pero al estar tanto tiempo con mi compañera que era su obsesión también paso a ser la mía, antes no lo había pensado”

Problemas alimenticios y Terapia Breve Estratégica

Con las mejores intenciones se obtienen los peores efectos decía Oscar Wilde. Esto es una de las constantes que hemos visto en estos casos. Por eso es fundamental la intervención familiar en éstos casos.

Con la Terapia Breve Estratégica disponemos de protocolos específicos de intervención para todos los tipos de trastornos alimenticios, demostrando como a través de ellos se puede salir de la prisión alimentaria. Éstos presentan altos grados de eficacia y siempre se acaban adaptando a cada caso en concreto.

¿Cuáles son los trastornos de la alimentación que tratamos?

trastorno de la alimentación

A menudo acuden a mi centro de Barcelona muchos padres consultando si sus hijos, sobretodo hijas,  tienen un trastorno alimentario. Explican algún síntoma de alarma pero no tienen claro cuál es el problema al que se enfrentan. Por este motivo, describiré muy brevemente los diferentes trastornos psicológicos relacionados con la alimentación.

La clasificación que os presento es distinta a las tradicionales, ya que ha salido del trabajo del psicólogo Giorgio Nardone. Él siempre dice que sólo podremos conocer una enfermedad si conocemos primero aquello que la cura, es decir que “son las soluciones que nos explican el problema”. Así pues, después de solucionar con éxito y eficacia durante más de 25 años estas problemáticas se ha dado cuenta que la clasificación debía de ser distinta para ayudar a los psicólogos a enfocar bien sus intervenciones.

Anorexia

Las personas que sufren anorexia, empiezan a disminuir la ingesta de comida y a controlar las calorías que comen hasta que llegan a un control tan bien conseguido que no pueden dejar de hacerlo.

Caso de ejemplo: Elena es una adolescente que hacía tiempo que quería perder algún quilo de más. Un día padece una gastroenteritis y después de superarla se ve mucho mejor físicamente. Ha perdido bastante peso y cuando va al instituto los compañeros también le dicen que la ven más guapa. A partir de ese momento, se siente más capaz y motivada que antes para seguir comiendo poco. Ha comprobado que comer poco le es más fácil de lo que imaginaba. Entonces, cada vez se hará más experta en ingerir menos y menos calorías, y si algún día no puede abstenerse de comer encontrará la forma con ejercicio físico, tomando diuréticos o laxantes para compensarlo.

La anorexia por definición es la abstinencia por el placer en la comida que luego se acaba extendiendo a todas las áreas de la vida . La persona cada día restringe la comida y está todo el día pensando en cómo ingerir menos calorías o en como gastarlas sino ha podido evitar ingerirlas.

Bulimia

Las personas bulímicas son aquellas que ingieren una gran cantidad de comida ocasionando un incremento gradual de peso hasta tener problemas de sobrepeso y obesidad. Dentro de este grupo hay diferentes tipologías.

Caso ejemplo: Ana es una mujer empresaria y exitosa profesionalmente. Viene a nuestra consulta explicando que ella entre semana lo hace muy bien, según ella come tres veces al día y muy sano (evita los hidratos de carbono tipo pan, bollería, chocolates, patatas, etc). Pero los viernes, que es el único día que va a casa a comer, pierde totalmente el control con la comida, se atraca en comer principalmente todos aquellos alimentos que tiene prohibidos entre semana y que piensa que la van a hacer engordar. Explica que el fin de semana también es donde pueden sucederle más atracones, ella suele o comer fuera o prepararse comida muy “sana” pero después de comer cae en la tentación de atracarse.

Padecer un trastorno bulímico sería justo lo contrario que la anorexia. Si las pacientes anoréxicas suelen estar malhumoradas y tristes, las pacientes bulímicas suelen ser felices. Formarían parte de este grupo las personas que obtienen el placer comiendo de forma irrefrenable. Comen de forma compulsiva, demasiadas cantidades en poco tiempo. Lo hacen de forma constante en su vida.

El caso presentado se trataría de una bulimia tipo atracón (binge eating). Hay diferentes tipos de bulimia: la boteriana, la yo-yo y la alcachofa.

Bulimia yo-yo

Encontramos esos pacientes que alternan periodos largos de estar a dieta con otros periodos de descontrol alimentario. Consiguen estar bastante tiempo a dieta, es decir, controlando la alimentación hasta que al final se descontrolan.

Bulimia Alcachofa

Serian los pacientes que comen y comen para protegerse de un sufrimiento del pasado o de una debilidad psicológica ante la relación con los demás y el mundo. Su sobrepeso, su grasa de más seria como un escudo protector para las relaciones sociales.

Bulimia Boteriana

Pertenecen a esta tipología las personas que parecen obesas felices. Sería como la persona obesa funcional con una incapacidad de controlarse comiendo y con una sensación intima de estar inadaptada físicamente. Sólo vienen a pedir ayuda a un psicólogo por indicación de otros profesionales o familiares y porque ya tienen enfermedades producidas por su patológica forma de comer.

Vomiting (Bulimia nerviosa)

El vomiting es lo que consideran las otras perspectivas como bulimia. Si se inicia con una base anoréxica, la paciente empieza a vomitar como solución para compensar, para no engordar después de haber comido. A largo plazo, como ocurre con las cosas que se hacen repetidamente por un cierto periodo de tiempo, comer y vomitar se convierte en un ritual sorprendentemente placentero. Distinguimos diferentes tipos de personas vomiting.

Caso ejemplo: Elisa explica que empezó a hacer atracones pero que luego se sentía tan mal y tenía tanto miedo a engordar por haberse descontrolado con la comida que pensó en provocarse el vómito como solución. Vomitar, al inicio, le dió asco pero luego se sintió bien al haberlo hecho porque eso significaba no aumentar de peso. Al repetir esa misma secuencia de comer y vomitar, ya no pudo dejar de hacerlo. Ahora explica que puede vomitar cualquier tipo de comida que ingiere, no tiene porque ser un atracón, sino cualquier comida que ella sienta que cree que ha ingerido más calorías de la cuenta. En el presente confiesa que vomita unas 10 veces al día y que le cuesta mucho mantener los alimentos en el estomago.

El problema del vomiting se da cuando la persona come y vomita de forma compulsiva. Este ritual al repetirse en el tiempo se transforma en un ritual tan placentero que acaban organizando su vida para poder hacerlo. Obtienen tanto placer en esto que los otros aspectos de la vida dejan de ser placenteros. Sería lo que le llaman en los manuales diagnósticos tradicionales bulimia nerviosa.

Atracón o Binge Eating

Atracón o binge eating, lo sufren personas que alternan atracones con periodos de ayuno, durante el tiempo de una semana o en el mismo día. Son personas que viven intentando no hacerse un atracón por el miedo a aumentar de peso. Ese intento de solución, de estar restringiendo la comida, ese control excesivo, les acaba haciendo perder el control en forma de atracones.

Obesidad

En terapia breve estratégica la obesidad esta comprendida dentro de la bulimia.

Posibles síntomas de un trastorno alimenticio

Algunos síntomas de alarma que se podrían detectar frente a una persona que tiene trastornos alimenticios son:

  • Alteración del ciclo menstrual
  • Mal humor, irritabilidad, síntomas depresivos.
  • Aislamiento social o empeoramiento de las relaciones sociales.
  • Comparación continua con los demás (los demás son más delgados y guapos).
  • Excesiva preocupación por su imagen física (sea real o imaginaria). Percepción de ser más feo y gordo de lo que es.
  • Obsesión por el mundo de las calorías, dietas, peso y comida.
  • Obsesión por quemar calorías de diferentes formas.
  • Obsesión por su imagen corporal y por la comida.
  • Preferencia por comer solos que acompañados.

Si uno sufre alguno de los anteriores síntomas junto con alguna posible dinámica (anorexia, bulimia, vomiting) es suficiente para recomendar la consulta con un profesional de la psicología.

“Dejen que los alimentos sean su medicina, y que su medicina sean los alimentos” decía Hipócrates. Yo añadiría: dejen que los alimentos y el ejercicio físico sean su medicina y viceversa.

Júlia Pascual Guiteras

Psicóloga Barcelona. Colaboradora del psicólogo Giorgio Nardone. Fundadora del Centro de Terapia Breve Estratégica Barcelona.

Otras psicoterapias que tratamos: